Una vez que tu paquete ha sido preparado por nuestros vendedores, se entrega a un transportista que es responsable de su entrega hasta que llegue a ti. Nuestros vendedores ponen gran esmero en la preparación de tu paquete pero, a pesar de sus esfuerzos, en ocasiones excepcionales el paquete puede sufrir daños durante el transporte. Por lo tanto, es muy importante comprobar en presencia del repartidor:
1. El estado del embalaje: Si el paquete está dañado o muestra signos anómalos.
2. El estado del producto: Si el producto está roto, rayado, dañado, no conforme o incompleto.
En cualquiera de estos casos, es imprescindible anotar el estado de la mercancía en el albarán de entrega en el momento de la recepción y/o rechazar la mercancía. Posteriormente, te aconsejamos que informes al vendedor de la situación lo antes posible a través de tu cuenta de cliente para resolver el problema. La notificación por escrito de cualquier daño permite al vendedor abrir una investigación ante su transportista.